De cara al proceso de renovación de la Dirigencia del Comité Estatal de MORENA, consideramos como órganos constitutivos del mismo, representaciones populares emanadas de ella y simpatizantes del movimiento, que la coyuntura que nos reúne requiere de la práctica de los valores y principios que han guiado el proyecto que abandera este partido. En tal sentido, tenemos claro que todo proyecto democratizador y social, tiene que responder a su base militante y simpatizante, practicando y ejerciendo sus derechos políticos a la luz de la verdad, la transparencia y el destierro de las viejas prácticas que entorpecen la consecución del mismo. En ese tenor, consideramos que en el proyecto de MORENA, no caben las intromisiones del poder, que buscan desequilibrar la vida interna del partido, menoscabar, dirigir u orientar la participación de la militancia, que debe aspirar a ser libre e informada y sobre todo, garante de la continuidad del proyecto político y social que nos une. En MORENA no hay cabida a los intereses particulares por encima de los sociales, nuestro proyecto busca reivindicar derechos y desmantelar las desigualdades producidas por quienes a lo largo de los años han construido una red de intereses y negocios, y que en aras de los mismos han querido someter a su voluntad a miembros de nuestra militancia ahora funcionarios públicos.

Para nosotros, esta coyuntura representa la posibilidad de reconstruirnos y renovarnos con base en el principio de la unidad, única ruta capaz de efectivizar que la articulación de pequeños esfuerzos, todos encaminados a transformar la realidad que aqueja al país, sea posible solo bajo la suma de quienes consideramos que por encima de las diferencias, esta el diálogo y el trabajo conjunto en un programa de acción político que no defraude la confianza de miles de ciudadanas y ciudadanos que optaron por MORENA como una opción real de cambio.